Hola, me llamo José, tengo 27 años y llevo 10 meses de recuperación.

No pasé una buena infancia. Mis padres volcados en su negocio desatendieron a sus hijos y no me enseñaron nada de la vida, nada de valores, mi relación con ellos se deterioró y empezó a cambiar mi conducta.

Ahora veo que ahí empezó todo y ya se me fue desarrollando mi enfermedad.

Mi forma de huir fue el fútbol y la calle. El negocio de mis padres se arruinó y a mi padre lo ingresaron en un psiquiátrico ya que le diagnosticaron trastorno bipolar.

Mi padre ya no era el mismo, y ya no me interesaba mi familia ya que la relación con mis padres y mis hermanos era nula.

Nos mudamos de ciudad, algo que no entendí y yo seguía con el fútbol pero ya no era el mismo.

Me encerré en mi, tenía un gran vacío y no me relacionaba con nadie, hasta que empecé a frecuentar una discoteca.

Empecé con el alcohol, sólo los fines de semana.

Pero fui aumentando la dosis de alcohol, y cada vez bebía más.

Bebiendo me abría con la gente, me podía relacionar con las chicas y me lo pasaba bien.

Dejé el fútbol lo que era mi pasión porque me gustaba más salir, beber y las chicas.

Así desde los 18 hasta los 21 años y luego empecé a ir con otra gente y ya probé la cocaína.

Ya siempre consumía alcohol y cocaína y nunca lo dejé.

Los trabajos me fueron mal ya que fallaba y consumía en ellos, y me tenía que ir porque no se sostenía por ningún lado.

Las chicas no me duraban más de una semana porque las utilizaba para un fin, tener sexo y adiós.

Se puso por delante en mi vida la droga, por encima de mi familia, trabajo, chicas, amigos y lo destrozó todo. Consumía cada día.

Días sin llegar a casa, sin dormir, encerrado en un piso porque ya era una necesidad.

Lo pasaba mal consumiendo pero no podía dejarlo, estaba atrapado y toqué fondo.

Conocí a mi actual novia, y me fui a vivir con ella a casa de mis suegros.

Creía que ella era mi salvación y dejé por unos meses el consumo.

Ella sabía mi problema, pero empecé otra vez a beber alcohol, primero pequeñas cantidades y un día a la semana, así ella me permitía beber.

Alquilamos un piso los dos, encontré un buen trabajo, un buen sueldo, y ella se quedó embarazada y estábamos muy ilusionados los dos.

Todo iba bien hasta que el feto con 5 meses estaba mal, y tenía que abortar.

Fue un gran palo, abortó y dejé el trabajo dos meses, ya que me derrumbé.

Empecé a beber más, cada vez más.

Mi relación con ella se fue deteriorando, era una relación insana ya que le mentía, la manipulaba y la sometía para beber conmigo.

Fui haciendo hasta que cambié de trabajo, y al mes de trabajar plegué de mi jornada laboral y ese fue mi último consumo.

Me desmadré todo el día bebiendo y consumiendo cocaína y mi novia me hizo la maleta.

Le pedí socorro, hasta que empecé un tratamiento para recuperarme.

En principio no entendía nada, fue muy duro, pero ahora veo que fue la decisión más importante que he tomado en mi vida.

Mis primeros meses fueron muy duros, tenía la cabeza destrozada, pero ahora llevo 10 meses y es un cambio radical.

Hasta el punto que no me reconozco.

Soy otro que estoy empezando a descubrirme, ha cambiado todo, la relación con mi novia muy buena y todo perfecto.

Estoy empezando a tener una relación con mi madre, cosa que nunca tuve.

Estoy contento de empezar mi vida desde cero y dejar todo lo que fui y aprender a vivir dignamente.

Aprender valores que nunca tuve y agradecido a todos los que me rodean y a mí mismo.

A seguir hacia adelante.

Si necesita ayuda, no dude en ponerse en contacto con nosotros. Nuestro equipo de profesionales ofrece asesoramiento para abordar juntos la manera más efectiva de afrontar el problema en cuestión y potenciar unos hábitos sanos, que ayuden al paciente en su total recuperación.